En un golpe contundente contra la delincuencia organizada, la Policía Nacional del Ecuador capturó en la ciudad de Guayaquil al principal sospechoso del asesinato de Jennifer Lisbeth Mendoza Segura, la joven ecuatoriana cuyo cuerpo fue hallado dentro de un colchón abandonado en una calle del distrito limeño de San Martín de Porres, Perú, el pasado 15 de enero de 2026.

La detención se produjo la madrugada del 22 de enero, en el marco del operativo “Apolo 3”, una acción policial coordinada en varios sectores de Guayaquil con el objetivo de desarticular estructuras delictivas que operan en la región. En total fueron aprehendidas 24 personas vinculadas a diferentes delitos, así como armas, municiones y explosivos, según informó la institución.

Entre los detenidos figura el joven William Alexander F. M., de aproximadamente 24 años, señalado por las autoridades como principal implicado en el homicidio de la ecuatoriana en suelo peruano. Su captura fue posible gracias al intercambio de información entre las policías de ambos países y al despliegue estratégico de unidades en zonas conflictivas de la ciudad porteña.

Detalles del caso en Perú

El hallazgo del cuerpo de Jennifer Lisbeth Mendoza Segura, de 25 años y oriunda de Milagro (Provincia del Guayas), conmocionó a ambos países cuando fue abandonado dentro de un colchón en un descampado cercano a la avenida Pacasmayo en Lima. Las autoridades peruanas y familiares confirmaron que la mujer había viajado a Perú días antes tras recibir una supuesta oferta laboral, con la esperanza de mejorar su situación económica.

Las investigaciones en Perú indicaron que el crimen podría estar vinculado a una red de trata de personas, luego de encontrar indicios que apuntan a la participación de organizaciones delictivas en la captación y explotación de mujeres migrantes.

Confesiones y vínculos criminales

Durante la detención en Guayaquil, el sospechoso habría admitido, ante los agentes, su participación en el asesinato de la víctima y su huida de Perú por vía terrestre tras el crimen. Esta versión fue respaldada por policías de ambos países y complementada por registros audiovisuales que lo ubican junto al colchón momentos antes de que fuera abandonado.

Fuentes policiales también han señalado que los detenidos podrían estar relacionados con estructuras criminales que operan en Ecuador y Perú, dedicadas al sicariato, microtráfico y otros delitos graves, aunque las pesquisas continúan para determinar los vínculos exactos.

La familia de Jennifer, devastada por la noticia, relató que ella era madre de cuatro hijos y viajó confiada en una oportunidad laboral que finalmente terminó en tragedia. Sus seres queridos ahora buscan justicia y apoyo consular mientras avanzan los procesos de investigación y posible extradición del sospechoso a Perú para que responda ante la justicia por el crimen.

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