Negarse a pagar una extorsión habría puesto a un abogado de 50 años y a su familia bajo una creciente presión en Pasaje, El Oro. Todo comenzó el pasado 11 de agosto, cuando empezaron a recibir mensajes de amenaza a través de WhatsApp.
Los desconocidos exigían inicialmente 6.000 dólares. Pero la presión no terminaba con ese pago: también pretendían que la víctima entregara 500 dólares cada mes, bajo la amenaza de atentar contra él o alguno de sus familiares.
La situación llegó a un punto crítico el 14 de agosto. De acuerdo con el reporte policial, varios disparos fueron realizados cerca de la vivienda del abogado y, como parte de la intimidación, habría sido dejado un taco de dinamita en las inmediaciones del inmueble.
Frente a estas amenazas, el abogado decidió denunciar el caso. La investigación permitió ejecutar un operativo que terminó con la aprehensión de dos mujeres en Cuenca, mientras un tercer sospechoso fue localizado dentro del Centro de Rehabilitación Social El Turi.
Los detenidos fueron identificados como Gilson M., Adriana C. y Samantha A., quienes quedaron a disposición de las autoridades mientras avanzan las investigaciones.
Durante el procedimiento se encontraron cuatro teléfonos celulares y un comprobante de depósito, elementos que serán analizados para determinar su posible relación con la extorsión.
Más allá del dinero exigido, el caso evidencia el nivel de presión al que pueden ser sometidas las familias cuando las amenazas dejan de ser mensajes y llegan hasta las puertas de sus viviendas. En este caso, la víctima optó por no ceder y denunciar.


